martes, 12 de noviembre de 2013

CONDUCTORES

Se cumplen 56 años del lamentable conflicto iniciado en los territorios españoles del África Occidental Española y , para no apartarme demasiado de la versión utilizada después de tantos años, citaré la “Campaña Ifni-Sahara 57-58”, periodísticamente, o políticamente como “La última guerra de África”, y también “La última guerra de España”, “La guerra olvidada” , “Ifni, la guerra fantasma”, “Una guerra de pobres”, ”La guerra secreta”, etc.etc.


Pese a todo el conglomerado “literario”, lo evidente es que, tras superar más de medio siglo, lo que ha abundado con descaro ha sido precisamente la infinidad de versiones por parte de la prensa y “aventajados-mentirosos escritores que han pretendido acuñarse como historia unos hechos bélicos y/o otros relatos como quién edita una novela de “El Coyote”… Afortunadamente, han dejado una pequeña pero veraz crónica algunos insignes militares (muchos ya fallecidos) que, en realidad, sí pisaron aquellos territorios en época del conflicto, (muchos de ellos eran entonces tenientes). Naturalmente, sin ser periodistas antes, ni ahora políticos, somos muchos todavía los que sobrevivimos para contarlo, pero nuestra condición es de “ciudadano” a secas y únicamente mantenemos los recuerdos. ¿Y qué decir de la política? Ahí está el dilema, porque tanto nuestros gobernantes de turno entonces como los que les han precedido hasta hoy emplearon y emplean idénticos slogans novelescos. La realidad, en definitiva, además de las denominadas “bandas” tuvimos como enemigos a determinados países poderosos, los mismos de antes que a lo largo de nuestra historia auspiciaron semejantes posturas de insolencia y contienda. Y de sobra prevalecen versiones de muchos “entresijos” entre los altos mandos “negociadores” (desde 1957 a 1975).

Lamentablemente, me es imposible olvidar esta página de nuestra historia como la más reciente, pero por otra parte inevitable, si que para abordar el tema que pretendo he empleado un preámbulo a modo de espejo retrovisor para continuar con un recuerdo.

Como colaborador de este Blog, nada me ha satisfecho más que encontrar un espacio totalmente abierto de interrelación entre compañeros que, coincidiendo con el Servicio Militar, un buen número coincidimos como expedicionarios y participamos en la Campaña Ifni-Sahara antes mencionada. El resultado ha sido una participación y aportación clara y sincera de muchas vivencias. Pero, por mi parte, ya desde hace tiempo estaba barruntando la necesidad de no pecar de más olvidos. Por esta razón he decido sacar a la luz un nuevo recuerdo: a los CONDUCTORES, como expedicionarios, de todos los vehículos que nos trasportaron y acompañaron en cada una de las misiones al volante de :”jeeps”, “Dodges”, “Fords K”, aljibes, ambulancias, vehículos de Intendencia, etc., muchos de ellos como agregados, puesto que por aquel entonces la mayoría de las unidades no tenían vehículos propios, incluso la Legión y Regulares. Eran, pues, soldados de reemplazo pertenecientes a Automovilismo, o tal vez a unidades de Caballería Mecanizada. Por eso, desde aquí quiero manifestar mi más profundo respeto y honor a todos estos hombres que, en ocasiones sin conocer su nombre, compartimos y compartieron la amistad, el deber y el riesgo unidos al mayor calor humano. También sufrieron las bajas de muertos y heridos. Seguro que, licenciados afortunadamente hoy, todavía se encuentran muchos de ellos esparcidos por la geografía de España, y no es de extrañar que sientan con el rescoldo de aquel calor agrupados en Asociaciones de Veteranos. Son ciudadanos como yo y todos. No importa su anonimato, fueron compañeros. Pero sí que con uno solo, que recuerdo por su nombre aquí, mi pretensión es abrazarlos a cada uno. Vaya pues mi homenaje y gratitud a todos los Conductores en la persona del compañero JOSÉ SARRIÓN MEDINA, de Morón de la Frontera (Sevilla), felizmente regresado como yo. Fue nuestro conductor del “Dodge” en los días de servicio en la posición de Daora, al Norte de El Aaiún.

Por último, creo que sería de regocijo para este Blog, poder acoger correos precisamente de estos soldados conductores expedicionarios de Ifni-Sahara 57-58. Es posible se pueda conseguir algún contacto y noticias de estas Unidades. Muchas gracias.





José R. Manuel Sabaté

Manresa

Noviembre 2013



6 comentarios

Nuestro buen amigo y compañero José Rafael Manuel Sabaté, con la humanidad que le caracteriza, hace un sentido homenaje a los conductores que tan magníficos servicios realizaron a los radiotelegrafistas que anduvieron/anduvimos por el Sahara. Me sumo, como no podía ser de otra manera, a este recuerdo que con tanto cariño realiza nuestro estimado amigo.
Saludos.
Antonio Colomina (Alicante)

Se hace verdad la frase de que de bien nacido es ser agradecido. El amigo Sabaté rinde aquí homenaje a un grupo de compañeros que tuvieron la difícil labor de conducir en un terreno desconocido para ellos, con el constante peligro de las lajas afiladas que se desprendían del terreno, las trampas de arena y la exposición física, pues ellos -sin ninguna protección, pues no tenían ni cascos y los vehículos llevaban puertas, techos y laterales de lona- eran los más vulnerables a los francotiradores. Francisco Acebes

Hola: de nuevo el amigo Sabaté nos deleita con otra de sus crónicas saharianas.
Espero que se cumplan sus deseos y pronto se pongan en contacto algunos de aquellos entrañables conductores. Si no pudiesen, por la dificultad de manejar este entramado informático que nos ocupa, que lo hagan sus hijos en nombre de ellos. Sería muy importante su participación en este Blog.
Un abrazo.

Hay alguien e este foro que hiciera la mili en el regimiento del Pardo, compañia Guerra Electrónica del año 1968 al 70

Un saludo

ANTONIO BAUTISTA VILELA era Cabo de Ingenieros, hoy Teniente (R), Este hombre, con veinte años, conductor de un vehículo radio tomó parte en la Batalla de EDCHERA, Durante la misma fué herido y continuó es su puesto. Su vehículo recibió más de treinta impactos, destrozando el parabrisas y las cuatro ruedas. Y continuó en su puesto cuando en un momento de la batalla su vehículo, solo, en una planice de la muerte, era batido por los disparos de un enemigo invisible, conduciéndolo de forma experta y temeraria, hasta retaguardia, cambiar ruedas y continuar en su puesto. Era el 13 de Enero de 1958. Al final de la batalla continuaba en su puesto, cuando ya otros, muchos otros, situados muy por encima de las águilas, habían ocupado sus puestos de gloria entre las estrellas.

Muy emotivo y merecido homenaje a un héroe anónimo. Si llegan a leer ese comentario, mi más cordial enhorabuena a ambos.
Francisco Acebes

Gracias por participar.
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