Recuerdos del servicio militar y de una juventud que paulatinamente se va distanciando de nuestro horizonte presiden el alma de este Blog dedicado a todos los que conocieron El Pardo en épocas pretéritas. Dos aspectos ínextricables y férreamente ligados sin distinción de épocas, pues el recuerdo es imperecedero, tanto en los más veteranos como en quienes abandonaron el Regimiento en épocas más recientes.
Vamos camino del cuarto año de existencia y el espontáneo vinculo que nos une a autores y colaboradores es cada vez mas digno de tener en cuenta por aquellos que se empeñan en negar el principio de amistad que nacía de aquella convivencia en los cuarteles.
La actual relación de derecho laboral que une al soldado profesional con las Fuerzas Armadas dista mucho de la obligacion que en su día tenia todo español. Indudablemente, hoy también existe compañerismo en el seno de las unidades. Pero es un compañerismo de naturaleza laboral. El mismo que pueda existir en cualquier centro de trabajo. Un compañerismo limitado a las horas productivas y poco más. Obsérvese la diferencia entre "hicimos la mili juntos" y "trabajamos juntos".
No se trata de argumentar a favor o en contra de uno u otro sistema ni de poner en tela de juicio ninguno de ellos. No es este el sentido de estas líneas. De lo que se trata es de constatar, a través de la experiencia de estos últimos cuatro años y en el ámbito concreto del Blog "Historias de El Pardo", que aquel servicio militar ha unido a mucha gente distante en el tiempo y en el espacio geográfico. Compañerismo en estado puro sin concurrir el elemento presencial y salvando la distancia cronológica.
Este, y no otro, es el espíritu de este Blog. Si con su lectura conseguimos que una sola persona comprenda en toda su dimensión el sentido de estas líneas, nos damos por satisfechos. Es una humilde pretensión. Pero la aspiración va mucho mas allá, en unos tiempos en los que gran numero de principios y valores se irán perdiendo irremediablemente si no ponemos algo de nuestra parte. Desde Historias de El Pardo ya lo estamos haciendo, rindiendo culto a la amistad y profesando el arte del compañerismo.
un saludo