Historias de El Pardo

Un lugar para el recuerdo de los Veteranos del Regimiento de Transmisiones



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19/05/2007

Y despues que ?

Una vez que te has licenciado, vuelves a casa, pero todavía quedan varias cosas por hacer porque en realidad te han mandado a la reserva.

Lo primero, es ir al destino de movilización para que tomen los datos personales y la dirección y te hagan la correspondiente anotación en la cartilla militar. En mi caso, el destino en Movilización, que era como se llamaba en el 87, fue al Regimiento mixto de Ingenieros de Canarias, con guarnición el La Cuesta (Tenerife), justo al lado de mi antigua casa.





Pero claro si crees que has acabado, no, aún quedan pasar las revistas periódicas hasta que te comunican que ya te han licenciado definitivamente.




y finalmente la Licencia Absoluta.


18/05/2007

El adios al Regimiento de Rafael



Día que permanecerá en el recuerdo imborrable para siempre, ya que supuso la despedida de un montón de compañeros con los que pasé buenos momentos.

Espero que este nuevo espacio permita el reencuentro.

Por suerte, en este blog he encontrado otros que compartieron el mismo espacio en distintas épocas.

el adiós al Regimiento de Fernando

Fue un viernes,15 de enero de 1982, a eso de las 11 de la mañana. Recuerdo a la perfección cómo, ya de paisano, me di unas vueltas por todo el Regimiento.
Habían sido dos años completos más otros dos del Instituto Politécnico nº 2.
Cuatro años en total de pertenencia a las Fuerzas Armadas.
Demasiado tiempo como para no experimentar una especie de "rara sensación" al tener la certeza de que, al salir por el Cuerpo de Guardia, nunca más volvería a cruzarla.
En uno de esos paseos, entre el Cuerpo de Guardia y la Puerta de Carros, mantuve una conversación con el Capitán Carrascosa, el Teniente Nevado y el Sargento Delgado. Fue una conversación amena, igualada, de tú a tú, en la que me desearon la mejor de las suertes en la vida civil.
25 años han transcurrido desde entonces. Muchos años también.
Sin embargo, este blog es prueba de que en muchos de los que en él participamos, nuestro paso por el Regimiento, con las naturales experiencias positivas y negativas, no quedó en balde.
Pongo como ejemplo la primera conversación telefónica que tuve el honor de tener con Rafael Cedrés. Parecía que nos conociésemos de toda la vida con la naturalidad con la que hablamos, a pesar de ser la primera vez.
Quizá sean añoranzas de una juventud ya casi perdida, tal vez el vano deseo de recuperarla...acaso...No sé...
Lo cierto es que, ver cómo este blog va adquiriendo calidad, teniendo como figura central nuestro recuerdo del Regimiento, sólo me anima a seguir publicando la porción de los míos.
SALUDOS A TODOS

el adiós al Regimiento de Julio


Estimados amigos: con mucho gusto os cuento la batallita de mi licenciamiento que fue exactamente el 28 de Febrero de 1.966. Fue todo muy frío pues a nuestra quinta no nos hicieron ninguna ceremonia de Despedida del Soldado como a otras. Sólo nos dieron un banderín que ponía “Hasta siempre, soldado” el cual perdí en uno de mis cambios de domicilio. Nos vestimos de paisano a primera hora de la mañana y, antes de meter todo el equipo en el petate para entregarlo en el almacén de vestuario, le cambiamos a los compañeros que se quedaban allí, nuestra ropa por la suya, aquellas prendas que estaban en mejor estado. Mi tabardo y mi tres-cuarto con los galones de cabo 1º se los dí a un colega cabo que acababan de ascender. Y las chapas-distintivo de radio, telefonía y teletipos a otros que nos la tenían. Regalé mi candado de taquilla y las llaves a otro colega y ahí se acabó todo.En el almacén tuvimos que extender cada uno, toda nuestra ropa a entregar, por el suelo, pues la contaban una por una, después nos firmaron un papel, salimos al patio y nos despedimos de algunos mandos y compañeros, pocos, pues la mayoría estaban cada uno de servicio en sus respectivos destinos. Le compramos a Doña Vicenta unos rombos de cartón que ponían “Licenciado, vamos a casa” y nos despedimos de ella.Por último, salimos por la principal. No volví la vista atrás pues me dio mucha pena. Desde aquel día hasta hoy no pude ver otra vez al Zarco del Valle, en que aparecieron gracias a este Blog las primeras imágenes del mismo. Eso es todo. Un saludo.

17/05/2007

Y por fin...licenciados

Es preciso reconocer que la finalización del servicio militar suponía un acontecimiento digno de celebrar por todo lo alto. Cada cual lo hacía a su modo, pero existía una especie de "patrón" muy extendido en numerosos reemplazos: "el entierro del bisabuelo". Era una celebración seguida por casi todo el mundo en la cual corrían el calimocho, la alegría y los mejores deseos de los compañeros al afrontar de nuevo la vida civil.

Julio nos recuerda una tradición:

"rombos de cartón como éste, los vendía doña Vicenta a los que se licenciaban y que solían ponerse en la solapa de la ropa de paisano".
Obtener la cartilla militar sellada al completo suponía alcanzar la cumbre del éxito para los que todavía les quedaba una larga estancia vistiendo el uniforme.

Para los detractores del servicio militar de aquellos años, estas cuestiones que tratamos en este blog son meras necedades.

Sin embargo, para los que guardamos gratos recuerdos de esta etapa de nuestra juventud, remontar el tiempo nos proporciona momentos gratificantes y pletóricos de sensaciones. No podemos negarlo.