Historias de El Pardo

Un lugar para el recuerdo de los Veteranos del Regimiento de Transmisiones



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16/11/2013

LA ROCA


Nº 1.-  Vista aérea del Peñón de Gibraltar en la actualidad.

Antonio Guzmán Colomina Riquelme




Me moría de ganas por conocer aquella piedra. Un día le dije a mi amigo Meca: prepara el seiscientos que nos vamos de vacaciones.

Llegó el momento, pusimos sobre la baca del pequeño vehículo una maleta y emprendimos la marcha. Era la anochecida del día 2 de junio de 1969. Muchos kilómetros quedaban por delante, pero la ilusión por llegar hasta aquella legendaria roca envuelta en tantas leyendas nos daba ánimos para aguantar encogidos en aquél pequeño habitáculo rodante.

Tras algunas paradas y varios cafés en bares de carretera, divisamos el Puerto de la Mora. La empinada, larga y estrecha subida nos hizo vislumbrar una fila interminable de diminutas luces emitidas por centenares de vehículos que serpenteaban. Nos quedamos mirándonos mi amigo y yo, se nos puso a ambos la piel de gallina al pensar que debíamos subir con nuestro trasto de cuatro desgastadas ruedas por todo aquél camino.

Lo conseguimos, nuestro viejo 600 D, se portó maravillosamente bien. Incluso nos permitimos el lujo de hacer algún que otro adelantamiento a los mastodónticos camiones.

Llegamos a Málaga y ya se percibían las claras del día, el Mediterráneo, a lo lejos, parecía darnos la bienvenida, mi amigo y yo nos apeamos de nuevo del mini vehículo con unas ganas locas de estirar las piernas y tomar algo caliente, tocaba el primer café de la mañana, esta vez acompañado de unas torrijas buenísimas elaboradas por la cocinera del bar Victoria.

Tras fumar el primer Bisonte del día reanudamos nuestro viaje, ya cansados y con las piernas entumecidas cruzamos Estepona y, sobre las nueve de la mañana pudimos ver al fin la piedra, seis kilómetros cuadrados de roca envuelta en una aureola de misterio. El león dormido, una de las Columnas de Hércules, el vetusto Peñón de Gibraltar; sobre su cima y, a modo de sombrero, una nube negra que presagiaba un molesto viento de levante. Detuvimos durante unos minutos el coche para contemplar la panorámica; delante del gigantesco pedrusco, La Línea de la Concepción, una extensa y llana ciudad formada por viviendas unifamiliares y suelo arenoso, con un precioso mar azul intenso.

Por fin llegamos al hotel, mi amigo y yo respiramos tranquilos. El viejo seiscientos se tragó los 700 kilómetros de carretera sin darnos ninguna sorpresa desagradable. Tras una ducha y ropas limpias salimos como una bala hacia el lugar más cercano al Peñón. Realizamos arduas gestiones para poder atravesar la frontera, pero no fue posible. El acceso a Gibraltar era muy restringido, la Delegación de Fronteras y Orden Público del Campo de Gibraltar tan solo concedía algunos permisos en casos muy excepcionales. O, a los españoles que disponían de empleo en la parte británica. Nos acercamos a la Aduana y al entrar quedamos sorprendidos por el multicolor de los uniformes que había en un espacio tan reducido: funcionarios de hacienda vestidos de blanco, el verde de los guardias civiles, el gris de los policías armados, el azul marino de los policías municipales, el caqui de un soldado que hacía guardia al pie de un mástil donde ondeaba la bandera española y, a tan solo unos metros, el color negro de los “bobbies” gibraltareños. Toda una variedad de colores confundían a algunos extranjeros que ignoraban muchas veces a quienes debían dirigirse para realizar alguna consulta. Y después llegamos hasta el puesto fronterizo, el lugar más avanzado hacia el Peñón que estaba permitido llegar. Nuestra ilusión por escudriñar en las entrañas de la roca se esfumó. Nos atraía la misteriosa leyenda de que el fantasma del almirante George Rooke, que falleció cinco años después de ocupar Gibraltar, merodeaba por las galerías interiores del peñasco. También, cómo no, ver a esos antipáticos simios que habitan por la roca y que roban todo lo que pueden —han tenido buenos maestros—. Asimismo, observamos que, a pesar de hacer un día caluroso la gente que regresaba de Gibraltar vestían indumentarias muy amplias y largas. Curioseando nos dijeron que casi todos escondían bajo sus ropas algún cartón de tabaco, preferentemente de la marca ‘555’, o ‘du Maurier’; cigarrillos rubios muy valorados en la parte española. Al parecer, eso no se consideraba contrabando y estaba ‘tolerado’ por las autoridades aduaneras. Aunque tampoco se podía hacer descaradamente ni de forma abusiva. Con estos pequeños extras los trabajadores españoles en Gibraltar se permitían algunos que otros caprichos, prohibidos generalmente para los que laboraban en la parte española.

Al volver sobre nuestros pasos, mi amigo y yo decidimos tomar un tentempié y nos dirigimos hacia la bodega Serrano. Escuchamos una fuerte trifulca, un Land Rover de la Policía Armada estacionado en la puerta. Indagamos a través de unos viandantes y nos enteramos que se trataba de unos militares ingleses —lógicamente libres de servicio y vistiendo de paisano— que, al segundo vaso de vino, se volvían pendencieros, perdiendo toda su flema y buena educación.

Nuestra estancia en La Línea de la Concepción fue de lo más agradable, sus gentes alegres y extrovertidas nos hicieron pasar unas jornadas maravillosas.

Llevábamos cinco días en el Campo de Gibraltar contemplando todas las mañanas al levantarnos la impresionante y enigmática piedra descansando sobre la Bahía de Algeciras. Mi amigo y yo recorrimos toda la zona, incluso un día nos acercamos hasta Ceuta acompañados siempre por una legión de delfines que nadaban graciosamente alrededor de nuestro ferry.

Ya lo teníamos todo preparado para el regreso, pero algo nos hizo alargar un día más nuestra estancia: al día siguiente, el 8 de junio de 1969 se cerraba la verja por decisión del Gobierno Español. No podíamos perdernos ese histórico acontecimiento.

La noche era húmeda y corría la desagradable brisa de levante, la alambrada se encontraba iluminada por los reflectores de las muchas cadenas de televisión que filmaron el suceso, por parte británica la BBC de Londres y muchas otras; por parte española, la única cadena que existía, TVE.

Llegó el momento álgido. Entre centenares de flases, focos, cámaras y miradas afligidas, un miembro del cuerpo de la Policía Armada, dirigiéndose con paso lento, pero firme, se acercó hasta la puerta de la verja y, ceremoniosamente, deslizó un grueso cerrojo de hierro sobre sendos pasadores sellándolo con un candado de grandes dimensiones.

Al día siguiente, mi amigo Meca y yo partimos de nuevo hacia nuestro pueblo con una sensación de tristeza. Primero por no haber podido tocar aquella arcana roca. Después por ver separados dos pueblos que, aunque en ambos ondeen banderas diferentes, están unidos por lazos indisolubles de consanguinidad. Y por último, porque ni a mi amigo Meca ni a mí nos gustan las murallas.

***


Nº 2.-  Momento histórico del cierre de la verja fronteriza por orden del Gobierno español el 8 de junio de 1969.

05/09/2013

A VUELTAS CON GIBRALTAR

(Artículo publicado también en la revista "PORTADA Vega Baja" y en el blog "Nuevo Impulso")
Panorámica del Peñón de Gibraltar desde la Bahía de Algeciras (Foto colección A. Colomina)

Dicen que los bloques de hormigón que han lanzado los gibraltareños al mar son para perjudicar a los pescadores españoles. Es posible que quieran evitar que los marineros españoles faenen en nuestras aguas —que no de ellos—, pero en el trasfondo del asunto, dando por hecho un delito contra el medio ambiente, yo veo algo más.


En primer lugar hay un detalle en lo que, al parecer, nadie ha reparado. La zona en la que han arrojado los 70 bloques de hormigón y hierro coincide con el final de la pista del aeropuerto. Yo recuerdo de mi estancia en La Línea de la Concepción, donde estuve destinado durante siete años, que por entonces los aviones comerciales para aterrizar y despegar se veían muy apurados por la poca longitud de la pista. Hoy que las aeronaves son de mayor envergadura, no es de extrañar que los pilotos se quejen de las dificultades que tienen para maniobrar en un aeropuerto tan reducido, por lo que no resulta descabellado pensar que, en un futuro, aprovechando algún problema de índole político o social en España, vean la ocasión de ampliar la terminal. (Hay que recordar que el actual aeropuerto lo construyeron los ingleses en la zona neutral aprovechando la confusión que había durante la Guerra Civil española).

También existe la posibilidad de que deseen independizarse de España en cuanto a las telecomunicaciones, extendiendo un cable submarino que vaya desde Gibraltar al Reino Unido, o a cualquier otro país que no sea el nuestro, naturalmente invadiendo aguas españolas.

De cualquier manera, tanto el Gobierno de España como toda la oposición, deben de permanecer unidos, sin fisuras, a la hora de defender los intereses españoles. Algunos, que no se distinguen precisamente por su patriotismo, han lanzado el bulo de que todo este conflicto es obra de Rajoy para tapar el caso Bárcenas, despertando en la ciudadanía un sentimiento patriótico. Eso es una vileza. El presidente no puede crear un problema internacional para ocultar algo que es del dominio público. Por otra parte, ya ha dado sus explicaciones al respecto en Las Cortes, explicaciones que nos podrán gustar más o menos, pero las ha dado. Ahora hay que dejar trabajar a la justicia que ya hablará en su momento. En cuanto a si este caso despierta o no un efecto patriótico, eso a mi juicio no es malo. Tanto que gustan en nuestro país las costumbres norteamericanas deberíamos aprender de ellos el amor que sienten por el ‘Tío Sam’, (nación y bandera).

Al parecer, el ministro Margallo quiere imponer un canon a los que transiten desde La Línea a Gibraltar y viceversa. Los trabajadores españoles, británicos o de cualquier nacionalidad quedarían exentos de pago. Creo que nuestro ministro de Exteriores ha pecado de incauto proclamando a los cuatro vientos esta medida. Ya se ha pronunciado al respecto la Comunidad Europea manifestando la ilegalidad de dicha tasa. En mi opinión, se puede hacer lo mismo de otra manera. Desde la extinguida aduana de La Línea hasta la verja de Gibraltar hay aproximadamente un kilómetro de carretera. Se puede convertir en autopista de peaje y cobrar un canon especial por su utilización. Naturalmente haciendo una acera o pasillo para peatones que podría utilizarse gratuitamente. ¿Acaso no abonamos un canon nosotros cuando entramos en una autopista?... La inmensa mayoría que visita Gibraltar con sus vehículos lo hacen para repostar gasolina —mucho más económica que en España por estar libre de impuestos—, hacer compras, evadir capitales o traficar con tabaco o artículos que luego pueden revender en nuestro país obteniendo pingües beneficios. Por ello es lógico que paguen una tasa, no por entrar o salir de Gibraltar, sino por la utilización de la autopista. Si encima esa recaudación revierte en un sector español tan castigado como es la pesca, miel sobre hojuelas.

Volviendo a la soberanía de Gibraltar, no está de más recordarles a los ingleses, gibraltareños, y a algunos españoles que se empeñan en justificar todas las tropelías que hacen en la roca, el artículo décimo del Tratado de Utrech:

"España cede la ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen, sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra".

Esto es, el Reino Unido carece en Gibraltar de aguas jurisdiccionales ni de territorio alguno y, si España lo cree necesario, no solo puede pasar los controles por tierra que crea conveniente, sino que, legalmente, puede impedir cualquier comunicación vía terrestre entre La Línea de la Concepción y Gibraltar, o viceversa. Si por ejercer nuestro Gobierno sus derechos creen que nos pueden intimidar los ingleses con sus barquitos, van equivocados. España ya no es aquel país aislado y desvalido de antaño, ahora pertenecemos a los mismos organismos internacionales que los británicos, con los mismos derechos y obligaciones. Amenazas ni una, por favor.



Página Web del Autor: Antonio Colomina Riquelme

06/12/2012

PIE DE FOTO

Esta mañana en la que celebramos el día de la Constitución, en mi agradable paseo matutino, nada mejor que haberme tropezado con esta bella estampa que he plasmado de inmediato con el objetivo de mi cámara. En la misma trayectoria de la mirada, dos banderas españolas: una que ondeaba a los ojos de miles de viandantes junto a la playa del Postiguet, situada estratégicamente para ser visualizada por los que nos visitan por vía terrestre. La otra, en lo más alto del Monte Benacantil, en un torreón del legendario castillo de Santa Bárbara, como seña de identidad de nuestra tierra a los muchos turistas que llegan a nuestra ciudad por vía marítima y aérea. Nadie se escandaliza por ello, los alicantinos seguimos sintiéndonos españoles y, dentro de nuestra indisoluble España, valencianos.

Antonio Colomina

Alicante

23/06/2012

GIBRALTAR, SIEMPRE ESPAÑOL

"Nuestro colaborador Antonio Colomina, autor de este artículo,  junto a un policía gibraltareño".
***
A propósito del altercado suscitado por las autoridades de Gibraltar con los pescadores españoles, y anteriormente con las patrulleras de la Guardia Civil que vigilan el narcotráfico procedente de la roca en la Bahía de Algeciras, me gustaría hacer algunos comentarios al respecto.

Como todo el mundo sabe Gibraltar fue usurpada en 1704, en una acción conjunta de la marina británica y holandesa. Por asuntos de política internacional y sucesiones monárquicas que ahora no vienen al caso, España se ve en la necesidad de firmar un tratado en Utrech (Países Bajos), por el que concede a Inglaterra la propiedad de Gibraltar, según el artículo X de dicho tratado que dice textualmente: "España cede la ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas que le pertenecen, sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra".

Los británicos, desde la ocupación de Gibraltar han vulnerado reiteradamente el tratado de Utrech, aprovechándose, posiblemente, de su poderío militar, económico y su influencia política a nivel mundial.

Pero, de todas las violaciones que han llevado a cabo, creo que la más grave y villana se produjo en 1815 (111 años después de su ocupación). La población de Gibraltar padeció una epidemia de fiebre amarilla, el gobierno británico cursó una petición al español para instalar unos barracones en zona neutral que sirvieran de hospital para los enfermos al carecer de espacio en la roca; España humanitariamente accedió al ruego inglés, pero una vez acabada la epidemia, lejos de retirarse de esta zona, construyeron una verja apropiándose también del territorio neutral. Esta expansión territorial es la que les sirvió muchos años después para ampliar su población y construir —aprovechando la confusión de la Guerra Civil española— el actual aeropuerto.

Ya, en la Era moderna, siendo ministro el Sr. Castiella (1969), se cerró la verja que daba paso terrestre a la Colonia, cumpliendo así una de las condiciones del tratado y como medida de presión por parte del Gobierno Español, quedando cortado el cordón umbilical que daba vida a las dos ciudades: Gibraltar y La Línea de la Concepción. Cinco mil trabajadores españoles quedaron en paro y los gibraltareños sufrieron la asfixia al verse aislados sin alimentos frescos, ferias, corridas de toros, partidos de fútbol y el vinito de las estupendas bodegas linenses. Mientras tanto, el Gobierno Español recolocaba a los obreros en puestos de trabajo ofertados por toda la geografía nacional y emprendió un plan de desarrollo para el Campo de Gibraltar. Industrias como: Petroquímica, Refinería de petróleo, Acerinox, Confecciones Gibraltar, etcétera. Miles de viviendas sociales se edificaron y se crearon diversos centros de enseñanza. Se construyó un gran estadio de fútbol, entre otras instalaciones deportivas, así como centros culturales y sanitarios.

En 1982 fue abierta de nuevo la verja para peatones y tres años después para vehículos; recobrando, tanto la zona administrada por los ingleses como la española, una actividad comercial y turística de primer orden.

Lejos de lo que mucha gente cree al Reino Unido le importa bien poco poseer seis kilómetros cuadrados de piedra y una pequeña ciudad de treinta mil habitantes hispanoparlante a miles de kilómetros de Londres. Que Gibraltar es territorio español es una obviedad, pero para los británicos es una base militar de gran importancia. Al Peñón han sabido sacarle partido, es una fortaleza, existen en su interior un laberinto de túneles, pasadizos y galerías, donde la guarnición militar inglesa aloja sus arsenales armamentísticos. El Reino Unido no quiere ni oír hablar de la descolonización de Gibraltar; para ellos es uno de los últimos reductos de su imperio colonial, la puerta del Mediterráneo, una de las legendarias Columnas de Hércules, la joya de la corona...

Las ciudades de Gibraltar y de La Línea de la Concepción están unidas indisolublemente por lazos de consanguinidad y económicos. La segunda se hizo a la sombra de la primera. Son centenares los jóvenes gibraltareños o “Llanitos” —como también se les denomina—, los que se han cruzado mediante el matrimonio con los linenses. Viven infinidad de niños en Gibraltar que tienen a sus abuelos, tíos y primos en la parte española y viceversa. Reciben una educación a la inglesa, sin embargo, el idioma habitual entre ellos es el español con acento andaluz, entremezclando en las conversaciones palabras sueltas o pequeñas frases en inglés.

Las circunstancias tan especiales que envuelven a toda la zona hacen necesario un acuerdo tácito de convivencia pacífica entre ambas partes, no exento de la histórica reivindicación española sobre la Colonia. Nada que ver con el caso de Ceuta y Melilla —aunque algunos se empeñen en hacer cierto paralelismo—; estas dos últimas ciudades, aunque en suelo africano, ya eran españolas antes de que se fundara el reino de Marruecos.

Deben de cesar por parte británica los hostigamientos e intimidaciones hacia nuestros pescadores y Fuerzas de Seguridad. Nuestro ministro de Exteriores debería recordarle a su homólogo inglés que para llegar a Gibraltar hay que franquear necesariamente el espacio aéreo, las aguas jurisdiccionales o la frontera terrestre españoles, por lo tanto, las llaves del Peñón, aunque les pese, las tiene España y, aunque no sería deseable, puestos a molestarnos algo podremos hacer…

Antonio Colomina Riquelme

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15/05/2010

Requiem por la Reserva Voluntaria

Tras un breve período de tiempo de seis años en los que la figura del Reservista Voluntario era una perfecta desconocida en la sociedad y mucho más en las Unidades militares, el Ejército del Aire ha sido el primero en anular todas las activaciones, seguido del de Tierra y a poco tardar la Armada. En un entorno de recortes, ida y venidas bursátiles, incertidumbre galopante, desconcierto general izado entre los funcionarios y un ambiente, para resumir, poco propicio como para "gastar" en Reservistas, todo parece irse "al garete". Unos dicen que el sistema está haciendo "aguas", otros que es una pantomima, los de más allá dicen que ¿qué es un Reservista?...Sea como sea, la ilusión de muchos por poder servir unos días en la Fuerzas Armadas y recordar tiempos añejos se va a quedar "en agua de borrajas", permítaseme la expresión.
En mi opinión, era una muy buena opción tener un "banquillo" para eventualidades, pero tal y como está organizado este asunto y considerando la volatilidad del sistema, mejor que desaparezca definitivamente-
No es de recibo atravesar una infinidad de trámites burocráticos, firmar decenas de documentos, cumplir con una multiplicidad de gestiones para que en dos días desaparezcan las activaciones sin más.
Podríamos extendernos con más rigor y exhaustividad sobre este asunto, pero ya no merece la pena. Sólo nos queda un RÉQUIEM POR LA RESERVA VOLUNTARIA. Descanse en Paz.

Sin embargo, el recuerdo de mi paso por las Fuerzas Armadas sigue vivo e impoluto y siempre lo estará, al igual qu en el caso de otros muchos lectores de este blog, a pesar de todo-

05/12/2009

Tercer aniversario

Estimados amigos, autores, colaboradores y lectores del Blog del Regimiento: Sería más preciso dirigirme a cada uno pero lo hago en formato general y lo dedico a todos.
Celebrar un Aniversario, sea como sea, resulta una gozada. Es recordar un inicio, es recordar momentos transcurridos y particularmente manifestar una voluntad de seguir un camino, continuar por una senda marcada y trazar nuevas rutas para hallar otros horizontes de amistad, de saber y de historia. Yo diria que todo se va cumpliendo, porque existe ilusión y lo demuestra el empeño con que los autores ponen en mejorar la presentación adaptándola a las modernas corrientes de la técnica. No, no es tarea fácil; conjugar Tenerife,Zaragoza y Madrid al unísono tiene su mérito y... su encanto. Y si a ello se añade lo que otros nos atrevemos a aportar, da un resultado que contagia y descubre la realidad del peso específico de la camaradería y amistad. Un componente que se basta para pensar en futuros Aniversarios.
Todo lo que vayámos sembrando por el camino, debe de ser natural para que fructifique y arraiguen las raíces de frondosas especies.
Y como hombres que vivimos, unos continuadores de otros, en el mismo techo del Regimiento que nos amparó, nos mueve el deber ahora de recordarlos a todos, los que no conocimos y con los que compartimos nuestro Servicio Militar. Estos últimos somos nosotros, precisamente quienes hoy nos queda tiempo ,si Dios quiere, para pensar en el mañana.
Queridos amigos, felicidades a todos y a quienes nos han ayudado. Nuestra dirección es el cuarto Aniversario.
¡VIVA EL REGIMIENTO DE TRANSMISIONES DE EL PARDO!

Sabaté
Manresa

30/11/2009

Tenerife...también lo merece

Si hace unos días fue Antonio Colomina quien recibía nuestra felicitación por su trayectoria, hoy queremos también hacer lo propio con otra figura relevante de este blog. Hombre prolífico y polifacético, Rafael Cedrés, motor principal de este espacio, junto a Julio, es también autór de una obra que profundiza en una de sus más grandes aficiones: "El transporte guiado en Tenerife". 


Bien podría decirse que por el Regimiento de Transmisiones han pasado personas que en la actualidad están situadas en la vanguardia de sus respectivas especialidades. Es por ello que, como también se comentó no hace mucho tiempo en este mismo espacio, "Historias de El Pardo" se constituye en mucho más que un lugar para recuerdo. Cosa esta que fortalece ese pretendido "espíritu" que lenta pero inexorablemente y entre todos, va adquiriendo este lugar.


Sirvan pues, Rafael, estas líneas, para expresarte también el agradecimiento del resto de autores y colaboradores por tu presencia.




27/11/2009

Orihuela, dulce pueblo...

...y su autor, Antonio Colomina Riquelme, del que este blog tiene la fortuna de contar con sus colaboraciones, deben tener unas líneas en este espacio, escritas con el calor de un incipiente vínculo amistoso, que aunque originado en el recuerdo de un pasado común en tierras madrileñas, va adquiriendo connotaciones de una auténtica y verdadera hermandad.


Para quienes iniciamos esta aventura informática hace ya casi tres años, no es sino motivo de alegría el poder vanagloriarnos humildemente de tener entre nosotros un prestigioso escritor como Antonio, de quien, además de aprender de su experiencia, puede y debe servirnos de fuente inagotable de enseñanzas.


Su nombramiento de Caballero de la Orden Honorífica de San Antón de Orihuela constituye para este espacio motivo de celebración y reconocimiento, lo que manifestanos con espontánea alegría, enviándole desde aquí, la más sincera y abierta de las felicitaciones.


Le dedicamos a él y al pueblo de Orihuela esta entrada con la completa y absoluta convicción de que estas tierras levantinas tienen en Antonio a uno de sus más preclaros personajes.



D. ANTONIO COLOMINA RIQUELME




Escritor.




Autor de varios libros, entre ellos: Orihuela, dulce pueblo y Orihuela. Sus calles, sus plazas, sus gentes … En la actualidad tiene en imprenta un nuevo libro con el título:
Como la seda y el esparto.
Colaborador con centenares de artículos y relatos en periódicos y revistas, como Oleza, Portada Vega Baja y Orihuela Digital. Ha presentado varios libros e impartido  numerosas conferencias.
Así mismo en profesor de Religión y Moral Católica y está en posesión de varias condecoraciones, entre ellas dos cruces a la Constancia Militar y la de la Ciudad de Alicante, a título colectivo.


Enhorabuena, Antonio...de corazón




17/05/2009

Acotación al blog

Francisco Acebes nos envía un comentario referente a la Compañía Expedicionaria que incluimos integro.

Con referencia al comentario de Antonio (mayo 2009) sobre el capitán Sánchez me agradaría dejar constancia de que durante casi un año tuve un trato cercano, diario, con él. En todo momento le vi comportarse como un hombre cabal, comprensivo y discreto. Era serio, educado y parco. Leo con pena que su carácter se agrió. Me imagino que debió percibir como injusticia la falta de ascenso a comandante (categoría que, por cierto, era su tope por proceder de una escuela de transformación de oficiales después de la guerra). Espero, por su bien, que llegara a superar esa reacción lógica al sentirse injustamente postergado. Creo que eso ocurre a bastante gente cuando siente que sus méritos no son debidamente reconocidos.

Cuando le conocí debía rondar la cincuentena, era mayor para su grado, pero el Ejército de entonces estaba sobredimensionado y mal pagado. Casi todos los oficiales eran mayores para su empleo: tenientes casados y con hijos no son habituales en ningún ejército moderno. Los dos tenientes de la Compañía Expedicionaria también eran mayores, uno de ellos debía estar a punto de jubilarse.

El capitán Sánchez cumplió una excelente labor con la Compañía Expedicionaria y se ganó el respeto de los que servimos a sus órdenes. A mi modo de ver, el desempeño y la conducta del capitán Sánchez dignificaban la profesión militar. Nunca le volví a ver pero me agradaría que publicaseis esta nota como homenaje a la memoria de un buen hombre.

Quiero aprovechar también esta ocasión para agradecer los comentarios elogiosos que otros veteranos habeis destinado a mi amigo Sabaté y a mí. (Francisco Acebes)

22/03/2009

Generación de ayer versus generación de hoy

Dicen los expertos en la materia que entre padres e hijos suele darse con elevada frecuencia lo que ellos denominan "conflicto generacional". Un término con el cual se pretende definir el "choque" entre dos modos de entender la vida o, más concretamente, entre las maneras de afrontarla. Trasladando este término a la materia que nos ocupa en este blog, el conflicto generacional también surge entre quien conoció el servicio militar de otras épocas y quien lo conoce a fecha de hoy, aunque no se llame ya servicio militar. Como es natural, las posturas defendidas por unos y otros son antagónicas, pues para cada "bando" el sistema idóneo es el suyo.
Quienes tenemos lejana la época de uniformados, en mayor o menor medida, hemos ido atesorando conocimientos y experiencias en diversos campos o actividades y la perspectiva del mundo que nos rodea es, quizá, más adaptable al proceso cognitivo de nuestro entorno, por lo que en algún modo pretendemos proyectar o inculcar sobre las generaciones que nos siguen esos "principios", pero no de forma impositiva, sino educativa. Pero los 18 años de nuestros días no son nuestros 18 años y esta natural función "orientadora" que padres tienen sobre hijos no resulta fácil...es más...la realidad social actual viene a sumar un punto de dificultad en esta tarea.
¿Cuál sería, pues, el método ideal para superar con garantía esta polémica generacional?. Creo que esta cuestión podría ser un tema interesante para muchos de los autores y colaboradores de este blog, el cual también podría destinar un "rinconcito" a estas reflexiones, y no solo a nuestro recuerdo del servicio militar. Y pienso así porque muchos de los que colaboramos en estas páginas somos padres, e incluso abuelos, según comentarios recientes. Tampoco creo que nos saliésemos del objetivo primordial de "Historias de El Pardo". Es más, sería fortalecer este objetivo
Os invito a todos a que este en este espacio también pueda tener lugar vuestra opinión sobre este asunto, pues la materia es interesante y podría contribuir positivamente en el lector.
Saludos desde la capital del Ebro

17/03/2009

Voluntarios noviembre 1964

Gabriel, a través del Grupo "historias de El Pardo" nos deja este mensaje:

"Soy Gabriel Martínez, estuve en el Regimiento en nov., del 64, todo el 65, hasta mayo del 66, voluntario de un grupo de 33 reclutas. Me gustaría contactar con algún compañero de aquella época, y en especial con con algún componente de la banda de cornetas; pues yo hacía de cornetín de órdenes del cuartel. Me acuerdo de Simal, Burguillos, de las Heras, Gutiérrez, Hurtado, etc.Un saludo."
Ya sabéis, Simal, Burguillos, de las Heras, Gutiérrez y Hurtado. Gabriel Martínez se acuerda de vosotros. Este blog es el lugar más adecuado para que podáis volver a recordar aquellos tiempos. Los autores y colaboradores de este espacio te deseamos suerte, Gabriel.
Saludos desde Madridm Tenerife, Zaragoza, Alicante y Badalona

11/03/2009

los telediarios de 1980 y los de hoy...

En un lugar como este, dedicado al recuerdo, es inevitable hacer comparaciones. Los telediarios no escapan a estos menesteres.
En mi compañía, Plana Mayor de Mando, teníamos una televisión, cercana a una mesa de ping-pong y he de reconocer que lo más visto era el fútbol y sólo los domingos, así como las partidas que los aficionados a este juego oriental disputaban de uvas a peras, pues lo telediarios, o no daban nada interesante, o eramos nosotros los que no percibíamos un supuesto interés.
A fecha de hoy, tengo por norma ver lo menos posible este aparato por evidentes razones, máxime cuando me acuerdo de aquellos telediarios.
Corrupción, tráfico de influencias, nepotismo, prevaricaciones, malversación de fondos, asesinatos en masa, violaciones, homicidios, robos, violencia de género, camioneros conduciendo con los pies, críos matando a diestro y siniestro, jubilados cargándose a médicos...etc. etc.
Y ahora pregunto a los más veteranos...¿cuándo se han visto semejantes telediarios?. ¿Es que quizá yo también me estoy haciendo "más veterano"? Ruego consejo...

10/03/2009

Pasado y presente...

No cabe dudarlo. Las experiencias que tuvimos quienes conocimos el servicio militar "a la antigua usanza" y las que puedan tener los actuales militares profesionales de tropa distan varios océanos juntos unas de otras. Lo primero porque el entorno socio-político de cada estadio es radicalmente opuesto y lo segundo porque cobrar por llevar a cabo una determinada actividad mediando un contrato no es lo mismo que hacerlo a la fuerza y encima gratis.

Esto no es óbice para que el recuerdo de esa "vieja usanza" permanezca vivo. Tampoco significa entrar a debatir cuál de los dos sistemas es el más idóneo, pues no es este el lugar adecuada para semejantes diatribas. Simplemente se trata de ensalzar una época de nuestra juventud que, como en otras ocasiones ya se ha dicho, forma parte del acervo de muchos de los que estamos rondando los 50 y algunos más en varios casos.

Tampoco es restar protagonismo a la actualidad dándole un objetivo subrepticio a este blog, pues las Fuerzas Armadas actuales tiene un grado de profesionalización digno de elogio...y lo se de buena tinta...Pero tampoco se trata de desprestigiar la antigua "mili", cosas que se me indicaban en algunos correos que me han llegado.

En la vida, todo es suscpetible de evolucionar...es más...en esta evolución descansa el progreso y el Ejército también forma parte de esta "vida". El futuro se construye luchando en el presente sin olvidarnos del pasado y éste, y no otro, es el objetivo principal de este blog.

Si algún amable lector, por causas ajenas a nuestra voluntad, se sintiese de algún modo perjudicado por las opiniones y colaboraciones que en este blog se vierten, desde aquí rogamos la más respetuosa de nuestras disculpas, pues el único objetivo que nos mueve es el recuerdo de una época "dorada" ligada indefectiblemente a nuestros 18 años.

Con todo, gracias, desde Madrid, Tenerife, Zaragoza y resto de ciudades en las que residen los principales colaboradores de este blog.


"en respuesta a algunos e-mails" cuyos autores se darán por contestados

09/12/2008

Segundo aniversario de este blog

Cumplido el segundo año de existencia de este blog en el “ciberespacio” y casi con el típico “fervor del neófito”, los autores nos disponemos a afrontar un año más la no fácil tarea de incrementar el interés de sus contenidos para que quienes lo visiten encuentren en este lugar un espacio para rememorar viejas experiencias de su juventud y del servicio militar en el antiguo Regimiento de Transmisiones de El Pardo

Así, justo es volver a reconocer que a lo largo de estos dos primeros años, la labor de Julio, desde Madrid y de Rafael, desde Tenerife, ha sido de vital importancia para imprimir al blog un “primer impulso”, pues gracias a ellos, han venido a sumarse colaboradores que en su ida conocieron el Regimiento, ya como oficiales o como clases de tropa. Es el caso de los Comandantes Parra y Pulido, o de Antonio, desde Alicante, o de otro Antonio, Marrero de apellido, de Sabaté…entre otros muchos, a quienes también debemos y queremos agradecer sus visitas y comentarios. Pero sobre todo, la gratitud también debe extenderse a los actuales mandos del REW-31, por su permisividad al consentirnos dedicar estas líneas a este cuartel.

Para quienes no conocieron el Regimiento, este blog también puede servir de referencia para tener una visión de cómo fue en su tiempo el servicio militar obligatorio, con independencia de la época o circunstancia que rodease este período. Y para los que lo conocimos... ¿qué decir?...

Podrían preguntarnos el por qué de este espacio, pues no es habitual que pasados muchos años desde que cumplimos el servicio militar, su recuerdo esté muy presente. En mi opinión, fueron unos meses que no nos hizo ser mejores o peores, simplemente...diferentes…¿quién puede negar que esos meses no hayan pasado a ocupar un lugar “especial” en sus recuerdos?.

Los años han ido pasando, y nuevas experiencias han ido sumándose a las vividas en El Pardo...los estudios, el trabajo, la familia...etc., y en muchos de los casos, aquella vivencia del cuartel, ha servido como “patrón” para afrontar responsabilidades en nuestro actual trabajo, o para reaccionar ante determinadas situaciones...Al menos en mi caso.

Con todo, la ilusión de los autores de “Historias de El Pardo” es que pronto seamos muchos más los que guardamos un muy buen recuerdo de los años “mozos”, y más concretamente, de los años en los que nos tocó “conocer” El Pardo, sirviendo esto también como referente para las actuales clases de tropa profesionales, aportándoles una versión un tanto atípica, pero profundamente respetuosa, de lo que en su día fue la Unidad en la que prestan servicio, de su historia, de las gentes que por ella pasaron…en definitiva, del legado de cientos de generaciones que reemplazo a reemplazo, aportaron su particular “granito de arena”.


Gracias a todos por leernos y felices fiestas, próximas ya…
Saludos de Fernando, desde Zaragoza


02/12/2008

29/11/2008

Ampliando el horizonte del blog

Como el amable lector ya habrá observado en los últimos días, el horizonte de este blog se ha ido ampliando con las colaboraciones de veteranos que conocieron el Regimiento mucho antes del que suscribe, dando un salto cualitativo en beneficio de la calidad del mismo. Lo que en un principio nació como un espacio para el recuerdo del servicio militar “clásico”, ha ido convirtiéndose en un lugar en el que las aportaciones que en el se vierten van mucho más allá de un simple recuerdo, de una mera anécdota. Paulatinamente, “historias de El Pardo” se va convirtiendo en un lugar de encuentro entre distintas generaciones, teniendo como vínculo de unión el cumplimiento de esta obligación (en su día) con el Estado
Que este recuerdo sea de un signo u otro es indiferente. Esta época, al igual que otras de la vida, estuvo sometida al devenir cotidiano. Ni fue mejor...ni peor. Simplemente fue distinta.
Desde el más veterano hasta el más joven que a fecha de hoy nos lea coinciden en la misma visión del Regimiento, salvando las naturales distancias temporales...y esto es lo que a mi juicio le da grandeza al blog.
Entre quienes tenemos ya cierta edad, ¿quien puede negar que en alguna ocasión no haya salido el recuerdo de la mili entre compañeros de trabajo, en las charlas de café o en cualquier otro lugar?. Entonces, ¿por qué no tener este blog como punto de referencia para lanzar a los cuatro vientos cómo recordamos esos años de nuestra juventud en El Pardo?.
Por este motivo, será bienvenido un nuevo enfoque en el que podamos ir mucho más allá el simple recuerdo...a modo de homenaje a la ingente cantidad de españoles que pasaron por allí desde tiempos inmemoriales...por encima de idealismos o anatemas. Buscando ese punto de encuentro .
Así, cercano ya el segundo aniversario de este blog, los autores del mismo queremos y debemos volver a agradecer al Coronel Jefe y al Suboficial Mayor del Regimiento su inestimable colaboración permitiéndonos plasmar nuestros recuerdos a través de este medio. Vaya para ellos nuestro más considerado respeto.

19/11/2008

Tiempos de crisis...

Como bien sabrán los lectores de este espacio, entre los cuales se encuentran plumas muy autorizadas, cosa que engrandece su objetivo, gran parte de su contenido está dedicado al recuerdo de una etapa de nuestra juventud en la que nos tocó conocer El Pardo...más concretamente el antiguo Regimiento de Transmisiones.

Fueron épocas diversas que se vivieron bajo distintas circunstancias y en entornos político-sociales diametrálmente opuestos, según los casos. Pero en el fondo existe un punto de concordancia: el servicio militar "a la antigua usanza".

Indudablemente, cada autor y colaborador de este espacio tendrá su propia experiencia sobre este entorno. Cosa que ha quedado demostrada ya en este blog. Sin embargo, quienes ya vamos teniendo "cierta edad" y mucho más, quienes conocieron el Regimiento en los años 50 y 60, convendrán conmigo que a la edad que tenían cuando pasaron por allí, lo que ocurriese fuera del cuartel no tenía mucha trascendencia. Dicho de otro modo...que la percepción de los avatares que por sus épocas acontecían no puede compararse con la que, al pasar los años, tienen ahora...hoy.


Y el lector se preguntará ¿ý qué tiene esto que ver con el contenido de este blog?. Muy sencillo...Es inevitable, con la crisis financiera apuntando ya a depresión más que a recesión, volver la vista atrás para, dejando a un lado intrincados y complejos análisis macroeconómicos, preguntarse si épocas pasadas contemplaron tan fúnebre panorama.


Episodios de esta naturaleza siempre los ha habido desde la noche de los tiempos. Con mayor o menos virulencia, pero presentes indefectiblemente a lo largo de la historia.


Quizá,a mis 18 años, en España estarían ocurriendo cosas (como efectivamente ocurrían) que no me preocupaban de la forma que lo hacen 30 años más tarde. Y esto me hace reflexionar. Por algún extraño motivo, tengo la percepción de que, esto va mucho más allá de una simple "bajada keynesiana", que trasciende los parámetros económicos para tomar peligrosos derroteros de desconocidas consecuencias...


Es por ello que, aprovechando este espacio dedicado al recuerdo, invito a los más veteranos que me superan en conocimiento y experiencia a que "iluminen" estas divagaciones mías que, cada vez con mayor frecuencia, van siendo objeto de las charlas de café que gusto disfrutar alejado del ajetreo mundanal de mis obligaciones laborales.


Estoy completamente convencido de que esta "entrada" no será en vano. Gracias por vuestra paciencia al leerme y gracias por estar "al otro lado de mi pantalla".


Saludos desde la capital del Ebro

15/07/2008

¿Escudo para veteranos de Transmisiones?

Hoy proponemos un escudo que podría representar a todos los veteranos que pasamos por el Regimiento de Transmisiones de El Pardo.
Como se ve en las imágenes, el escudo contiene los símbolos básicos del Arma. La Corona Real, el castillo de Ingenieros. Las ramas de roble y de laurel clásicas que lo rodean. Los electrodos sobresalientes representativos de las Transmisiones y unas banderas de señales recordando al antiguo Regimiento de Telégrafos. ¿También una paloma mensajera? Y abajo del todo, como ya han propuesto Fernando y Rafael, la leyenda: “Veteranos de Transmisiones” con letras en color morado, el color tradicional del Arma de Ingenieros. Si alguien quiere opinar, no tiene más que dejar sus comentarios o propuestas en esta entrada.

Dibujo del escudo que tuvo el Regimiento de Telégrafos

Primera propuesta de escudo para veteranos
Segunda propuesta de escudo para veteranos