martes, 10 de marzo de 2009

los "IMECOS"

Recuerdo también, con especial cariño, aquella época en la que a cada Cuerpo se le empezó a denominar con formas populares y divertidas: paracas, lejías, platanitos, chupetes, muñequitas del aire, Imecos, etc. Estos últimos, Sargentos y Alféreces que cumplían el servicio militar procedentes de estudios universitarios, es decir las antiguas "milicias universitarias", eran algo especial, sobre todo los alféreces. Por un lado eran oficiales y suboficiales, pero por otro también estaban cumpliendo un compromiso, por lo que su trato con la tropa era, digamos, "singular". Y digo esto porque en una ocasión, siendo yo Primero, me ocurrió algo muy curioso con un Alférez de IMEC. Acostumbrado al conjunto de oficiales y suboficiales del Regimiento, para mi, los imecos merecían el mismo respeto y subordinación que el resto y en ese grado iba orientada mi conducta para con ellos...pues ERAN MANDOS, con independencia del origen de galones y estrella.


En una de estas tardes grises de cantina, se corrió la voz de que en la compañía de Autos estaban manteando a un IMECO. Sin pensarlo dos segundos, emprendí la carrera hacia esta compañía dispuesto a pasar por las armas al incauto que estuviese cometiendo tal tropelía, pues yo entendía que en ese momento, los bisabuelos de Autos poco les importaba una estrella de cinco puntas que estaba haciendo la mili como ellos...y estos bisabuelos solo los controlaba un Sargento (en aquel entonces y otro cargo hoy que no digo por lo mucho que le respeto y admiro) y yo, pues la tropa nos comparaba a "mala hostia" con perdón, y no me hacía falta recurrir a un superior para "poner orden" (pues de hecho, en más de una ocasión la gente pedía pases y permisos por no aguantarme cuando yo estaba de semana).


Cada zancada que yo daba mas susodicha me entraba y las primeras escaleras las "ataqué" en dos zancadas (pues con 18 años uno hace de todo). Al entrar en Autos, como yo era conocido en todas las compañías, el cuartelero se puso en pie, creo que me hizo el saludo (no lo recuerdo bien) y me preguntó qué pasaba para entrar con tanto ímpetu. No le contesté y al segundo me di cuenta que fue la típica "tontería de cantina", pero como los "bisas" eran temibles y en aquella época había gente muy ruda y tosca, cualquier cosa podía haber pasado.


Al comentárselo a este Alférez en tono chistoso, la cosa no quedó más que en una simple anécdota. Y es que no podía ser de otra manera...Aunque, sea dicho, ¡¡ menudos eran los bisas de Autos !!...Y si no que lo corrobore alguno que estuviese por allí entre 1980 y 1982 (así el mandaremos saludos).




9 comentarios

Amigo Fernando, no entiendo mucho todo esto que narras en tu escrito pues yo estoy desfasado, la mili vuestra no fue igual que la mía, es evidente, pero te puedo jurar una cosa: Si a un soldado de mi época, (abuelo, bisabuelo o tatarabuelo me da igual) se le hubiese ocurrido, no ya faltarle el respeto a un alférez, sino a un simple cabo, le habría caído una ensalada de hostias (con perdón) impresionante, previas, claro está al calabozo.
Una anécdota: Había un soldado que era boxeador, creo había ganado algún campeonato. Un día le llamó la atención un cabo 1º que estaba de semana en su Cía; el soldado le propinó un puñetazo que tiró al cabo 1º contra el armero de la Compañía y le cayeron encima unos cuantos mosquetones. El boxeador entró de inmediato al calabozo, pero cuando el coronel se enteró del asunto se presentó en el calabozo con el oficial de guardia, le ordenó que abriese la puerta, se dirigió al soldado boxeador y le dijo: "¿Es este el chulo que le ha pegado al cabo 1º?". Se fue para él y le dio tres o cuatro bofetadas. Después dijo el coronel: "Muchacho, tu chulería te va a salir cara, te vas a pasar el resto de tu mili en el calabozo".
Y así fue.
Abuelitos en aquellos tiempos...
Un saludo.
Antonio (Alicante)

Hola: lleva razón el amigo Antonio. En los años 50 y 60, ningún veterano por muy “bisabuelo” que fuese, se le ocurriría tomar el pelo a ningún superior de cabo para arriba. Le hubiese costado carísimo.
Lo que pasa es que, con el discurrir de los años, la disciplina se fue relajando y a partir de los años 80 los veteranos formaban en los cuarteles autenticas “mafias” intocables con las que a veces no podían ni los mandos con estrellas. Y los de las milicias universitarias, menos aún.
Un saludo.

Yo tampoco le quito la razón a Antonio, incluso la comparto, pues en caso de que esta anécdota que narro hubiese sido cierta, estoy completamente convencido de que la ensalada de hostias la habría preparado el Alferez...y la mia tampoco hubiese sido pequeña...y no digo nada nada la que hubiese "alineado" algún sargento que yo me se. Aparte de que las consecuencias hubiesen sido nefastas...seguro.

Insisto...Os doy la razón. En los 80 el tema estaba ya bastante "descafeinado", pero aún así, tampoco se podían hacer muchas "flores", pues el calabozo todavía era visitado con cierta frecuencia, y puedo asegurar que las "estancias" eran a suelo y en seco.

Vuestra opinión, Julio y Antonio, es para mi un referente, pues mi forma de pensar en aquel entonces estaba más próxima a vuestra época que a la mia propia.

Saludos a ambos desde la capital del Ebro.

Por cierto Antonio, cuánto lamento no haber podido ver tu participación en la televisión de Orihuela, estoy convencido de que fue de lo más interesante. La próxima no piens perdérmela.

A este respecto permítaseme contar otra anécdota a modo de contraréplica. 10 Octubre de 1981. Me quedaban tres meses de permanencia y ese mismo dia empezaba a cumplir una semana de prevención por no haber firmado en la hoja de Cabos primeros en el Cuerpo de Guardia al regresar unos dias antes de Madrid. Como compañeros de "estancia" 12 soldados. En aquella época la prevención consistía en estar ciertas horas del dia en el pasillo por el cual se accedía al calabozo. En un momento de distracción, un conocido y ya nombrado Teniente pasa por la puerta, se acerca y me llama...Primero, en prevención no se fuma...al patio de armas...( y era cierto uno estaba fumando)¡¡ A la orden mi Teniente !!...Orden del Teniente: 5 vueltas a paso ligero al Regimiento...¡¡ A la orden mi Teniente!!. Esta fue mi reacción y a grto pelado: ¡¡A formar en fila de a tres y a la puta carrera !! No fueron 5 pues por mi cuenta y riesgo me di el gustazo de añádir 10 más y pedir permiso a este Teniente para que quien no las diese, yo al frente por supuesto, se me aurotizase para solicitar dos semanas de calabozo. ¡¡ permiso concedido !!. y vive Dios que allí se dieron las 15 vueltas, a la puta carrera y sin disminuir el ritmo ni un sólo ápice. No nos llamemos a engaño que a principios de los ochenta, tampoco estaban los mandos como para hacer "juegos florales". Evidentemente que en los 50 y 60 era otra cosa, pero ojo que en los 80 tampoco era fácil.

un caluroso abrazo desde Zaragoza, estimados y admirados Julio y Antonio.

Estimados Fernando y Antonio: vistos todos los comentarios, si ahora me diesen a elegir, me quedaría con la mili de los años 80 (época de Fernando) en donde seguía habiendo disciplina, pero por lo menos, las bofetadas no “volaban” casi a diario como en nuestros tiempos, ja, ja…

Y sin embargo, yo casi me inclino más por vuestra época, pues el "vuelo" de alguna torta que otra, tenía como efecto que el personal andase muy listo para no ser "diana" cuando había "reparto"...Bien mirado el asunto, creo que no dejo de tener razón ¿o me equivoco?

Pero claro, este asunto, visto desde la lejanía del tiempo, es trivial."En directo" la cosa cambiaba. He de ser sincero, a mi me dieron unas cuántas y yo también hice lo propio en no menos cuantía y grado. A fecha de hoy, esta cuestión se suele resolver en sede judicial, pero claro, en aquellas épocas no existía la "oficina del soldado"...Cosas -de la "evolución socio-político-militar". Paradojas de la vida.

Allá por el 77-78, cuando hice mi mili, por donde estuve, ese tipo de desmadres era desconocido. Tampoco había guantazos ni nada parecido, pero quien metía la pata, lo tenía crudo. había privilegiados que se tomaban sus libertades, pero sin ruido alguno.
Respecto a los imecos, allí les decíamos "los de milicias" a secas. En general eran buena gente, que nos llegaban al CIR muy despistados y sin saber que hacer. Los veteranos nos encargábamos que el mal trago les fuera suave, sobre todo al principio. No hay que olvidar que ellos estaban de prácticas y podían suspender, cosa que no les interesaba. Su posición era incómoda, tanto de arriba como de abajo los mandos no los miraban lo que se dice bien, mas de uno los consideraba intrusos.

Por el batallón en que estuve, tuve alguna conversación con los recién llegados, solicitada por mí, para ponerlos al tanto y "firmar un pacto de no agresión" oficioso. Aceptaban con algo de recelo, pero cuando veían que teníamos mas mili que el palo de la bandera, se despreocupaban, nos dejaban tranquilos y si tenían problemas, allí siempre estábamos para resolvérselos. Nunca hubo ningún incidente ni tampoco tuve a ninguno al que la estrella se le subiese a la cabeza, aunque alguno conocí, de otra unidad, realmente impresentable.

Por otra parte, en su momento pude haber ingresado en IMEC, pero renuncié por no gustarme el asunto. No me parecía moralmente bien lucir unos galones conseguidos en unas semanas mientras que otros estaban años para ascender un grado e incluso, llegar a oficial mientras que para los suboficiales que por allí había, eso era un sueño lejano. Sigo pensando igual.
Saludos cordiales, Antonio (Tenerife)

Saludos a todos, yo fuí uno de los primeros integrantes de la V.M.(maldita suerte).
Contigo, Fernando, coincidí poco tiempo, yo me licencié el 20 de agosto de 1982(402 días de "mili").
He caído por aquí y he querido insertar un saludo para todos los muchachos,recuerdo al primero Trigo, a Checa, a mi colega Fernando Rubio, a "mundialito", al "guanche" (Domingo Santana) y como no a mis mandos(Nevado y Delgado).
Un saludo a todos,José Manuel (Zaragoza)

Gracias por participar.
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