miércoles, 16 de mayo de 2007

los primeros días en el Regimiento

Los primeros días, dejando aparte la prespectiva castrense, fueron de lo más curioso. Me llamó la atención que, todas las mañanas, entraba una señora muy mayor portando una cestilla en la que llevaba unos paquetes de ducados, sellos de correos pipas y alguna chuchería más. En el Cuerpo de Guardia nadie decía lo más mínimo. Pasaba despacio, en silencio y siempre se dirigía al portal de la Compañía de Guerra, colocándose cerca del hueco de la escalera.
Pregunté quién era y alguien me dijo que llevanba haciendo eso desde hace muchos años y que estaba totalmente prohibido no dejarle pasara quienes estuvieran de guardia.
Cuando hablabas con ella siemprre contaba alguna anécdota de Franco, quien, según ella, le había dado una especie de salvoconducto para poder entrar en el Regimiento libremente.
¿Recordáis la figura de Doña Vicenta los que pasásteis por el Regimiento antes que yo?
Julio G. Blanco aporta un documento periodístico publicado el 10 de mayo de 1984 en Ya, donde se afirma que Doña Vicenta era más que una simple "pipera". Avalaban esta afirmación 71 años entre soldados.